Meses estuve con la viñeta de Forges, en la que se veia a Blasillo con sonrisa de oreja a oreja, colgada en la pared.
La alegria, incluso el orgullo, de aquella victoria perduró un tiempo en mi alma.
Perduró en el alma de muchos españoles.
Si que merecemos, nosotros, un recuerdo. Quizás no un homenaje, pero sí un recuerdo.
Cien años de honradez...y quisimos mil años más
Felipe nos procuró un vendaval de esperanza. De ilusión.
Por un país nuevo...ese país que no iba a reconocer ni su madre.
Saldria más o menos bien, pero seria un país honrado, de trabajadores orgullosos de serlo y procurando la igualdad entre los ciudadanos.
Diez millones de ciudadanos a favor y el resto asumiendo que se iniciaba una nueva era.
Incluso los contrarios percibian que aún en su contra, entrabamos en una etapa de mejoria global.
Que todo cambiaba a mejor de la mayoria.
Y todos, propios y extraños, estabamos dispuestos al cambio.
Y poco a poco se vió que algo no encajaba.
Y poco a poco se vió que todo iba a seguir igual...
Te perdono Felipe varias cosas, vayan todas al saco de mal gobernante,...el paro, la OTAN no pero sí, la gestión de la ETA, ...
No te puedo perdonar tres cosas que pudistes hacer porque estaban en tu mano.
Tres problemas que hoy dia son la base de nuestro desastre.
Una es la no ruptura con la Iglesia. Pudistes convertir éste país en el país laico que la Constitución proclama.
No supistes o no quisistes.
Hoy la Iglesia sigue interfiriendo en la decisión ciudadana.
Le distes alas y hoy sigue volando como en los peores tiempos
No te lo puedo perdonar.
Dos, lograstes que un partido que era esperanza de democracia pasara a ser un partido plegado a la figura estelar del lider.
Sin capacidad de controversia. Sin capacidad de plantear problemas que supusieran una reflexion a sus dirigentes.
Convertistes un partido de hombres libres en una prisión en que todos callan para no perturbar a sus dirigentes. Capaces de tragar culebras por seguir donde están.Con la premisa que servir al partido es en realidad servir al país, sin plantearse en realidad a quien sirven.
Eso tampoco te lo puedo perdonar.
Por último, no te perdono la coruupción.
No la de una persona, como delincuente, sino la corrupción como sistema de gobierno, como sistema de afianzar lealtades, como sistema de perpetuar poder.
Empezastes con Filesa, y se afianzó un sistema en que copando Cajas, cobrando a empresarios, gestionando empresas, lograstes que no sólo fuera un sistema de acaparar poder, sino un ejemplo para el resto de ciudadanos.
Ciudadanos que empezaron a pensar, por ese ejemplo, que la vida consistia no en trabajar dia a dia, sino en "ser listos" para en un par de horas "dar el pelotazo".
....En realidad, lo que nos pasa ahora, no es tanto culpa de Aznar o de Rajoy (ellos representan lo que representan), ni siquiera del incapaz de Zapatero, es culpa directamente tuya.
Pudistes cambiar-porque todos nos pusimos en tus manos- un país, y en verdad, pusistes las bases de la
putrecfaccion de hoy.