Un joven con una maza destroza una Herriko taberna.
No porque estuviera borrracho. Ni drogado
Lo hizo proque ya estaba harto. Esa guerra sorda en la que solo un bando usa armas
tarde o temprano dará la cara.
Por cierto,ningún bravo luchador por la "libertad" del pueblo vasco se acercó ni para insinuarle que parara.
Hoy el pueblo está lleno de carteles que lo acusan de fascista.
Me temo(?) que lo de la maza no sea un caso aislado sino el principio de una reacción
Estoy contra la violencia, pero si se inicia una subscripción para pagar la multa, cuenta Emilio con mi cuota
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario