Puede que unos jovenes marroquies-acostumbrados a luchar tanto por sus derechos ciudadanos como por los de los subsaharianos que usan su país de trampolín-se hayan visto impelidos a reclamar respeto en la frontera española.
Puede que la política marroquí estime que le es propicio el momento de agitar las aguas del idílico estanque de la hermandad hispano-marroquí, aunque se tambalee un poco la Alianza de las Civilizaciones.
Incluso puede que alguna que otra mafia-incluida la de las drogas- tenga un oculto plan, beneficioso para ellos.
El origen y la finalidad se me escapan, pero la culpabilidad de todo resplandece gracias al faro luminoso del Gobierno: la culpa es del PP dado que un representante suyo, el señor Pons declaró que la situación era de "máxima tensión" ;
Como dice el editorial de El País digital (18.08.10):
Activistas marroquíes y el PP alientan de forma temeraria un conflicto sin causa conocida
Como se ve, el origen no está claro, pero son activistas marroquies y el PP los que están fomentando el conflicto
Por lo demás, esperando alguna reacción de nuestra Ministra de la cosa femenina, sobre el trato que los activistas (sólo los marroquiés) dan a nuestras mujeres policias
¿Éstos del Gobierno no hacen "balconing"?
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