miércoles, 10 de noviembre de 2010

Felipe Gonzalez

Hay cosas que a los jovenes no se les ha enseñado, cosas que van quedando en el residuo de la historia. Que quedan en el ambito de la generación que las sufrió.
Hubo años en España, tras la Dictadura, que peligraba la democracia. Entonces ETA mataba casi a diario y la situación era crítica.
En esos años, muchos españoles clamaban por una solución a ese problema.
Una solución "como fuera"; incluso ojo por ojo y muerto por muerto.
El problema del GAL fue más, por como fue llevado,-sin fijar objetivos (caian inocentes) y manejados por sinvergüenzas que obtenian ganancias de una guerra que aunque sucia tenia que haber sido transparente-, que por el problema ético que suscitaba.
Era y es como reacciona el pueblo.
Aún hoy, si un violador mata a una niña, se clama por "colgarlo" o "cortales los huevos"
Antes y ahora es la ventaja de los que no tienen responsabilidad; poder pedir cosas sin necesidad de medir todas sus consecuencias.
No gozan de esa ventaja los que detentan el poder.
A ellos hay que exigirles ponderación y respeto a la leyes que nos imponemos.
El juez que juzga al violador, aunque personalmente lo odie, no puede sustrerse de lo que marca la ley.
El gobernante no puede caer, por ganas que tenga, en infringir la ley.
Pero el gran problema que se suscita, es como, tras el momento de convulsión en que cabe la excusa de que se pudieron tomar decisiones equivocadas por la necesidad, pasados tantos años, nuestro ex-Presidente, aún no tiene claro si hizo o no bien en no ordenar poner la bomba en la reunión de dirigentes de ETA
Una cosa es no tener suficiente fondo ético para en los momentos de tensión mantener tus principios y otra es no tener principios en que prime la ética

No hay comentarios:

Publicar un comentario