¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos!
¡Levantaos!.
-No corred,no hay peligro.....-
Así acababa la proclama que el señor Fischer, redactor del Arbeiter Zeitug., lanzó en octavillas tras la muerte de seis manifestantes muertos por la policia.
Terminaba convocando un acto de protesta
Le costó la horca
Era el 4 de mayo de 1886
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario