miércoles, 29 de mayo de 2013

No sólo perdemos dinero

De las grandes crisis se derivan ( en el caso que no sea la finalidad de las grandes crisis) situaciones sociales que tienden al retroceso.
Ante todo  circunscribe el ámbito de lo que importa sólo a lo que nos rodea más intimamente.
Así, primero se pierde la perspectiva supranacional (estamos viendo como  de poco importante para los ciudadanos es la situación en Siria) y se olvidan los problemas generales (situación medioambiental o cambio climático)
Nos convencen de la precariedad de recursos, y la ciudadania comienza a aceptar que de ello se deriven recortes sociales.
El paro generado crea una situación de que "algo es algo" y se pierde cualquier tipo de reivindicación. Empieza a dar lo mismo el tipo de contrato, el salario o el tiempo que te exijan.
Genera que se vean a los demás como competidores excluyentes.
Así, se produce  una corriente de que "sobran" los que no son "nuestros".
Los "nuestros" empiezan a ser  los de nuestra zona, o sea nacionalismos y acaban siendo sólo los que piensan como yo, o sea autoritarismo nazi-fascista
(no se si no es un oxímoron)
En Francia,recordemos,:

150.000 personas y más de 1 millón, según los organizadores, acuden a la tercera manifestación masiva contra las bodas de homosexuales.
Entre ese gentio se encuentran los representantes de la nueva derecha ultra.
Los integrantes de Generación Identitaria
En su manifiesto expresan claramente:
No nos malentiendan: este texto no es un manifiesto simple, es una declaración de guerra.

La identidad empieza a ser muy peligrosa


No hay comentarios:

Publicar un comentario