Se inaugura 2015 mostrando que la guerra que no queremos asumir será traída a nuestra puerta.
El asesinato de unos periodistas es la clara evidencia de lo que pretenden. Acabar con cualquier opinión que disienta de la que los asesinan propugnan.
Bastaría sólo ésto para patentizar la atrofia moral de los autores.
Pero en éstos días, han ocurrido dos atentados que representan el más bajo escalón moral al que puede llegar el género humano.
El uso de niñas de diez años para perpetrar atentados haciendo que se inmolen, bastaría para que una sociedad justa tomara cartas en el asunto de forma inmediata.
Esa actuación es la que una sociedad ética debería afrontar. Sin importar el precio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario